19/2/15

Cruzado anterior: la lesión maldita

Noelia Aybar, jugadora del Espanyol.
Miriam Diéguez(Barcelona), Cristina Pizarro Chini(Real Sociedad), Noelia AybarRivi(Espanyol), Irune Murua y Eztitzen Merino(Athletic Club), Patricia Mascaró(Rayo Vallecano) y Claudia Zornoza(Valencia) tienen algo en común. Todas ellas han sufrido la rotura del ligamento cruzado anterior durante esta temporada, una lesión que se ha convertido en una plaga en el fútbol femenino.



Desde MARCA no han querido dejar pasar la oportunidad de analizar este fenómeno con un referente en la materia como el doctor Ángel Villamor, traumatólogo y director de iQtra, el cual destaca dos factores principales a los que achacar esta lesión en las féminas.

"Las mujeres tienen más elasticidad que los hombres. Mientras la rigidez de éstos permite a la rodilla frenar a tiempo en determinados giros o impactos contra el suelo, en las mujeres la rodilla gira sin tope, siendo su propia musculatura la que ejerce de guillotina del LCA", apunta. "Las hiperextensión o recurvatura —posición semejante a las modelos de pasarela, que de perfil ves que el tronco está alineado más atrás que los tobillos— hace que sea la rodilla de la futbolista la que soporte todo el peso y la musculatura acabe cediendo", añade.
Para el doctor Villamor, "la mujer tiene más predisposición a padecer esta lesión y no hay manera de evitarlo —el porcentaje es una de cada cuatro hombres—. La máxima de que fortaleciendo el cuádriceps evitas lesiones en la rodilla es mentira". Hay estudios que señalan que este tipo de lesiones se dan un 50% más en campos de césped natural que artificial, "por la fatiga que alcanza la musculatura por la sobrecarga de trabajo"”, justifica.

El galeno, con más de dos décadas de experiencia, asegura que se ha avanzado mucho en el tratamiento de esta lesión, pasando a ser una cirugía artroscópica y cada vez más precisa. Aunque no se recomienda volver a la actividad deportiva hasta seis meses después de la intervención, en su caso trabaja con el paciente desde el mes y medio después de la operación. "La infiltración de factores de crecimiento y el buen uso de la fisioterapia ayudan a fortalecer y madurar al nuevo ligamento", asegura el doctor Villamor.
Aunque los médicos no se pillan los dedos aludiendo a la máxima de que "la medicina no es una ciencia exacta", la estadística muestra que el 95% de pacientes vuelve a estar igual de operativos que antes de la operación. Por lo que a las lesionadas solo les queda trabajo y mucha paciencia.

Fuente: Marca.com
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